Resuelve tus dudas

LA CALIDAD DE LOS EMBRIONES

Uno de los parámetros más importantes para poder predecir el resaltado de un ciclo de Fecundación in vitro es la calidad de los embriones. La calidad embrionaria nos ayuda a saber el potencial de implantación que tienen los embriones:  

Los embriólogos tienen diferentes herramientas para poder clasificar los embriones.

1- La Morfología del embrión: Es la clasificación más utilizada y la que más información nos da para determinar el potencial de implantación de un embrión. En nuestro país disponemos de unos criterios morfológicos determinados por la Asociación Española de Biología de la Reproducción (ASEBIR) dividiendo los embriones en 4 categorías:

  • Tipo A: Embriones de óptima calidad con máxima capacidad de implantación.
  • Tipo B: Embriones de buena calidad con elevada capacidad de implantación.
  • Tipo C: Embriones de calidad media con una probabilidad de implantación media.
  • Tipo D: Embriones de mala calidad con una probabilidad de implantación baja.

La determinación de una categoría u otra dependerá de diferentes variables morfológicas que se observen en el embrión en momentos determinados de sus divisiones, por ejemplo, el número de células, existencia de fragmentos celulares, simetría de las células, etc.…

2- La Cinética del embrión: Gracias a las nuevas tecnologías, los equipos de time- laps nos proporcionan imágenes de los embriones durante su cultivo in vitro.

Se han descrito diferentes variables que engloban tanto tiempos de división como ciclos de división embrionarios, que nos dan información de la calidad de los embriones.

De todas maneras, la cinética complementa la variable de la morfología que es la que actualmente nos determina el potencial de implantación.

3- La Genética del embrión. El Diagnóstico Genético Preimplantacional se utiliza para seleccionar embriones que no tengan alteraciones genéticas.

Es una técnica que está indicada para un determinado tipo de pacientes, pacientes con edad materna avanzada, abortos de repetición, anomalías genéticas hereditarias etc.

El parámetro más utilizado para la clasificación es la morfología del embrión, el resto de las técnicas son complementarias a la morfología.